I’m not there

febrero 22, 2010

¿Bob Dylan? ¿Quién es Bob Dylan? Esa misma pregunta nos hacemos todos cuando entramos en la sala para ver esta película, que ha llegado con retraso a nuestro país. Si leemos atentamente el título, I’m not there -no estoy allí-, obtendremos una pista, si leemos las siguientes líneas, encontraremos la respuesta.

“How does it feel? How does it feel? to be on your own, with no direction home, like a complete unknown , like a rolling stone”

La película, estrenada el 19 de Febrero, es un soplo de aire fresco en la tediosa medianía a la que nos tiene acostumbrados la industria cinematográfica norteamericana. El director, Todd Haynes, entrelaza la historia de 6 personajes que metafóricamente representan aspectos de la vida de Bob Dylan. Cada personaje está interpretado por un actor distinto entre los que destacan el fallecido Heath Ledger, Christian Bale, Richard Gere o Cate Blanchett, ganadora del Globo de Oro a la mejor actriz de reparto por este papel.

Así, recorremos los 60 y 70 en la piel de distintos personajes que representan los diferentes estilos musicales y las dispares personalidades de Dylan. El ritmo del film cambia constantemente de la mano de las canciones del cantautor y de los excelentes diálogos que a lo largo del largometraje nos deleitan metafóricamente. Y es que, no solo los diálogos coinciden con la poesía de las letras de Dylan, sino que en algunas escenas las imágenes provocan unos estímulos estéticos similares.

Los amantes del cine disfrutarán con esta película por su alegórica e insubordinada propuesta. Para los amantes de Dylan, no hacen falta argumentos para ir a ver un film que plasma de manera notable la esencia de este Rimbaud de los 60.

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La nochebuena de 1836; Yo y mi criado. Delirio filosófico

octubre 14, 2009

El otro día, leyendo a Mariano José de Larra por recomendación de alguna profesora, marqué con tinta roja el título de este artículo. No sé por qué éste en especial, supongo que el nombre me llamó la atención. Qué casualidad cuando al día siguiente, aparece el dichoso artículo en una prueba escrita sobre el célebre periodista/autor. Al leerlo, en seguida supe que mi azarosa elección no  había resultado errónea. Al azar, sí, como suceden la mayoría de las cosas.

<<Tú buscas la felicidad en el corazón humano, y para eso le destrozas, hozando en él, como quien remueve la tierra en busca de un tesoro. Yo nada busco, y el desengaño no me espera a la vuelta de la esperanza. Tú eres literato y escritor, y ¡qué tormentos no te hace pasar tu amor propio, ajado diariamente por la indiferencia de unos, por la envidia de otros, por el rencor de muchos!…>>

Este fragmento pertenece al criado, que llegado este punto, borracho como una cuba, arremete con palabras sabias y punzantes contra Larra. Estas palabras teñidas de vino y de verdad dan certeramente en la diana  y al autor no le queda más remedio que resignarse y aceptar su derrota. No le queda más remedio que implorar al criado que concluya.

Más allá de lo realista que resulta un criado borracho hablando con tanto criterio, nos encontramos con el dichoso personaje evidenciando un defecto o virtud de las personas que escriben. La necesidad de encontrar respuestas, el por qué, el cómo.  Ahí no se acaba la cosa y tras esta ardua tarea, el escritor expresa lo reflexionado esperando ingenuamente que alguien lo lea.

Mientras tanto el criado no pierde el tiempo con estas tonterías, él es un verdadero sabio, un hombre pragmático sin saber que lo es. No busca el sentido de las cosas (la razón de su existencia) para luego darse de bruces con la cruda realidad; no hay ningún sentido o al menos uno que podamos comprender. Todo hecho es causa y consecuencia de otro por azar. Por mera probabilidad. Al criado no le perturba tirar el dado (no sabe que hay un dado), en cambio a Larra sí.


Lucio y Philippe desmontaron el mundo

mayo 4, 2009

Lucio Urtubia nacido en Cascante, Navarra en 1931 tiene algo que ver con Philippe Petit, Nemours, Francia 1949. No directamente pues no creo que se conociesen, quizá ambos supieron del otro gracias a los periódicos en alguna ocasión. Lo dudo.

Lucio, de origen muy humilde, fue  atracador de bancos, falsificador de cheques…Pero ante todo idealista, anarquista y albañil. Fue una persona de grandes hazañas, que todavía vive y que afortunadamente los medios no le han prestado mucha atención. Hasta ahora pues su historia se difunde a través del documental titulado con su nombre: Lucio.

Este navarro empezó su juventud con el contrabando en la frontera francesa, luego en el cuartel donde hizo la mili. Se exilió en París y conoció al célebre anarquista Quico Sabaté. Cuando éste le dejó unas armas decidió atracar un banco y de ahí en adelante una sucesión de acontecimientos le llevó a sustraer casi 20 millones de dólares del City Bank mediante la falsificación de cheques de viajes. Sin embargo, como él dice; el dinero iba donde tenía que ir, a familias de presos políticos, a causas revolucionarias por todo el mundo y un poquito para la infraestructura.

Por otro lado, Philippe Petit, conocido funambulista francés, asombró al mundo cruzando las torres gemelas en 1974 sobre un cable metálico de 204 kg utilizando un contrapeso de unos 25. Sin redes, ni trucos, con la muerte más cerca que su propia sombra…

Petit ya había cruzado otras construcciones como Notredame o el puente de Sydney. Sin embargo, desde que en 1968 viese las futuras torres en una revista decidió que tenía que  andar sobre ellas. Mejor dicho, bailar sobre el tejado del mundo para asombrar a los que habitan debajo. El documental Man on Wire muestra su hazaña y ha sido galardonado con numerosos premios, incluido el Oscar a mejor documental de larga duración en 2009.

Lo que tenían en común estos dos grandes personajes es la determinación para lograr lo que se proponían. Corroboraron lo de Impossible is nothing y lo elevaron a otro nivel. Recomiendo ambos documentales.