I’m not there

febrero 22, 2010

¿Bob Dylan? ¿Quién es Bob Dylan? Esa misma pregunta nos hacemos todos cuando entramos en la sala para ver esta película, que ha llegado con retraso a nuestro país. Si leemos atentamente el título, I’m not there -no estoy allí-, obtendremos una pista, si leemos las siguientes líneas, encontraremos la respuesta.

“How does it feel? How does it feel? to be on your own, with no direction home, like a complete unknown , like a rolling stone”

La película, estrenada el 19 de Febrero, es un soplo de aire fresco en la tediosa medianía a la que nos tiene acostumbrados la industria cinematográfica norteamericana. El director, Todd Haynes, entrelaza la historia de 6 personajes que metafóricamente representan aspectos de la vida de Bob Dylan. Cada personaje está interpretado por un actor distinto entre los que destacan el fallecido Heath Ledger, Christian Bale, Richard Gere o Cate Blanchett, ganadora del Globo de Oro a la mejor actriz de reparto por este papel.

Así, recorremos los 60 y 70 en la piel de distintos personajes que representan los diferentes estilos musicales y las dispares personalidades de Dylan. El ritmo del film cambia constantemente de la mano de las canciones del cantautor y de los excelentes diálogos que a lo largo del largometraje nos deleitan metafóricamente. Y es que, no solo los diálogos coinciden con la poesía de las letras de Dylan, sino que en algunas escenas las imágenes provocan unos estímulos estéticos similares.

Los amantes del cine disfrutarán con esta película por su alegórica e insubordinada propuesta. Para los amantes de Dylan, no hacen falta argumentos para ir a ver un film que plasma de manera notable la esencia de este Rimbaud de los 60.

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El pececillo se zampó a los tiburones

febrero 21, 2010

En primer lugar,  ya no es realista considerar a Google como un mero buscador, sino como un medio de comunicación global. La innovación ha sido su estandarte desde que Larry Page y Sergei Brin lo fundasen en 1998. Desde entonces, los usuarios han crecido exponencialmente, en parte, atraídos por el sencillo software de búsqueda que indexa los resultados mediante un algoritmo conocido también como PageRank. Además del motor de búsqueda, Google proporciona numerosas aplicaciones como Google News, un agregador de noticas; Google books; Gmail, un servicio de correo electrónico superior a Hotmail; Google Earth…

Google siempre ha preferido las alianzas o las adquisiciones a las políticas de fusión que predominan en el sector de las comunicaciones. Así es como ha mantenido intacta su identidad. En cuanto a adquisiciones, la más sonada fue la de Youtube en 2006. En cuanto a alianzas, recientemente firmó un acuerdo con Sony para que éste distribuya su catálogo de libros online.

En el aspecto económico, Google se financia primordialmente a través de los anunciantes y los enlaces patrocinados. Es un modelo que ha supuesto un punto de inflexión en el sector. Anteriormente, los anunciantes promocionaban sus productos contratando espacios dentro de las páginas web tradicionales. En la actualidad, la mayor parte de los ingresos publicitarios los acapara Google en su buscador. Cuando realizas una búsqueda, los anuncios aparecen a la derecha y los enlaces patrocinados en las primeras posiciones.

En conclusión, si bien Google ha supuesto un modelo innovador y muy beneficioso para el internauta, además de gratis, también es cierto que genera ciertas incógnitas debido a su envergadura. No es bueno para el mercado que una empresa de comunicaciones adquiera esas dimensiones pues la reacción predecible de las demás serán las fusiones para hacer frente al gigante. Esto limitará la aparición de nuevas empresas favoreciendo los oligopolios en un sector tan importante como los medios de comunicación. El nuevo invento de Google, Fast Flip, aunque muy útil, es solo una cortina de humo para acallar las críticas provenientes de los periódicos online por fagocitar sus contenidos en Google News. Por otro lado, no son nuevas las críticas por no revelar los datos sobre sus usuarios y por la censura que administró en la versión de su buscador en China. La tendencia general observable es que Google es un servicio exquisito para el usuario que amenaza las reglas de la libre competencia del mercado. Esperemos que la claridad que desprende su imagen se corresponda con sus políticas empresariales.


Mi primer recuerdo

febrero 16, 2010

Este ejercicio se antoja complicado pues nunca he tenido buena memoria. Los recuerdos siempre son borrosos, como en un sueño y te tienes que concentrar para que dejen de ser meras imágenes. Si ponerles fecha ya resulta difícil, no digamos atribuirles la condición de ‘primero’. Algunas veces me pregunto si mis recuerdos no están en cierto modo prostituidos por los enigmáticos guiones de la industria de Hollywood que deambulan por mi cabeza. Sea como sea, acaba de llamar uno a mi puerta y no puedo permitirme el lujo de dejarlo en la calle.

-Mamá, no quiero ir al colegio.

-Como no vas a ir al colegio. Tienes que ir para aprender.

-Yo no quiero aprender, quiero quedarme contigo.

-Tranquilo, que solo serán unas horas, tienes que ir, todos los niños van.

-Ya pero no quiero ir. Me da igual lo que hagan los demás.

– Tienes que ir, no te pongas pesado. Seguro que en un rato se te pasa y empiezas a jugar con los compañeros.

-Pero yo quiero quedarme en casa, ¿por qué no volvemos?, por favor, seré bueno  pero no me hagas ir, por favor.

-¿Y qué te crees, que tu padre cuando no quiere ir al trabajo se queda en casa? No señor, tu padre se levanta todos los días para ir a trabajar porque tiene que hacerlo. Y va. Y tú, algún día tendrás responsabilidades que deberás cumplir.

-Pero solo hoy, solo hoy, mañana voy….

-Ya estamos llegando, no me hagas llamar a tu padre.

Esa última frase solía callarlo pero el chiquillo siguió insistiendo sin parar durante todo el trayecto. Hacía tres años que había comenzado la escuela y la vuelta al cole nunca le había supuesto semejante sacrificio. Los primeros días no se trabajaba mucho y el rencuentro con los amigos siempre era divertido. Aun así, la idea de alejarse de su madre se volvió aterradora y una sensación de malestar  le empezó a trepar desde el estómago hasta la garganta.

Las súplicas del niño no surtieron efecto y aunque Alejandro confiaba en un último milagro, en el fondo sabía lo que le esperaba. Fuera del coche, nada había cambiado. Observaba, con ojos vidriosos, el mismo maldito paisaje que el año pasado. El mismo atasco, con los mismos coches con el mismo vaho saliendo de las mismas alcantarillas.

-Ale, ya hemos llegado- la mamá paró el coche, salió y abrió la puerta del copiloto donde Alejandro esperaba desafiante-. No me obligues a sacarte ¡Sal ahora mismo del coche!

-No quiero, no quiero ¿por qué? ¡¡¡¡No!!!!- gritó, al tiempo que rompía a llorar.

La mamá ya se estaba cansando del numerito y no sabía si meterle un bofetón a su hijo o si llevárselo a casa de vuelta. Al final, ni blanco ni negro,  cogió al crío del brazo y se lo llevó a regañadientes cuesta arriba en dirección al colegio. Alejandro berreaba como un loco, tenía la cara tan roja que parecía que iba a explotar mientras su madre le arrastraba hacia el patio donde debía formar la fila con los demás compañeros de su clase. Llegó al lugar y los demás niños comenzaron a mirarle pero eso a él le daba igual.

-Muy bien, quédate aquí y no te preocupes. Volveré a buscarte a las 4, te lo prometo.

El niño no paraba de llorar mientras la profesora lo cogía del hombro.

No se preocupe, suelen volver así de las vacaciones, nosotros cuidaremos de él- le dijo a la mamá.

Al cabo de unos segundos, el niño salió corriendo como un rayo en dirección a su madre. Ésta lo cogió de nuevo y lo llevó a la fila donde la maestra lo agarró menos confiada.

La mamaíta se alejaba de él, esta vez sí, para siempre, cuando  de repente sintió una mano suave y tierna en la suya. Volvió la cabeza y vio que se trataba de una niña rubia y bonita, aunque le faltaba algún diente.

-Me llamo Laura ¿por qué lloras?

-Por nada.