Los Molinos

marzo 31, 2009

Era Martes y como siempre decidí ir a hacer las tareas del día. Fui a la seguridad social, a buscar mi número para poder trabajar. Me pregunté para qué servía ese dichoso número en realidad. También se lo pregunté a la oficinista aunque su respuesta no fue nada convincente.

-Sirve para poder trabajar, son cosas administrativas- dijo.

Fui a empresas de trabajo como work-out events y a man power cuando me llamó Jorge para ir a la sierra de Madrid a acompañar a Emilio, a robarle a su vecino de finca, los pilotos de un viejo Land Rover.

-Si es que tengo uno igual en el pueblo y los malditos pilotos cuestan una pasta- . Me pregunté por qué un trozo de plástico costaba tanto.

No íbamos a ir a la sierra solo a eso. Cuando llegué a Aravaca ya me estaban esperando con las bicis en el todoterreno, Jorge con un hierbas en la boca incluido. Monté la mía y nos fuimos. Solo el hecho del viaje ya provocaba risas.

-He dicho que no fuméis en el coche! Que luego lo conduce mi vieja- decía Emilio.

Llegamos a Guadarrama y paramos a comprar unos buenos bocadillos de chapata de pueblo.

-Un poco de jamón serrano, queso y un tomatito señora que tenemos que crecer, jajaj-

Cuando salimos esperamos a que viniese Emilio ya que no llevábamos móvil encima ninguno de los dos. Al cabo de un cuarto de hora vemos a Emilio que llega sofocado.

-De dónde vienes?- le pregunté

-Pues que no os he visto y me ido al cuartel- dijo Emilio

-Anda!!!!-

-Que sí coño, que me he pensado que os habíais hecho un porro y que os habían detenido los civiles-

-JAJAJAJA, no jodas-

Partimos hacia Los Molinos, donde tenía Emilio su finca. Nos preparamos, sacamos las bicis del carro y en seguida empezamos a pedalear. Vaya bajaditas… No teníamos ni idea de lo que nos esperaba luego. Subimos cuestas de arena y piedra, de barro seco, bajábamos cuestas con grietas y piedras. Era más valor que otra cosa, luego le cogías el truco, te soltabas, en definitiva, ibas aprendiendo. Subimos en bici todo lo que pudimos y en seguida me di cuenta de que llegar hasta la cima andando iba a ser muy complicado. Aun así yo seguía empeñado en esconder las bicis y llegar a la cumbre. Mis ganas se desvanecieron cuando cargamos las bicis durante 20 minutos de subida. No habíamos llegado ni a la mitad.

-Mira como sube el cabrón de Emilio, si parece que está andando por el pasillo de su casa-

-Jajaja- reíamos entre jadeo y jadeo.

Cuando llegamos a la pista situada un poco por encima de la mitad de la montaña decidimos pararnos a comer sobre una roca. Sacamos los bocatas y los biofrutas y empezamos a comer como fieras. Como estaba el bocata de chapata de la señora de Guadarrama.

-Madre mía!-

Mientras, divisaba el esplendido paisaje. Se veía el principio de la sierra de Madrid a la izquierda. Picos no muy altos pero igualmente hermosos. En el valle, todas las casas. Se podía distinguir cada pueblo. Al menos, eso hacía Emilio. Al final, detrás de unas colinas que anteriormente tapaban la vista se veía Madrid. Sólo se distinguían bien Las Cuatro Torres. Si te fijabas conseguías distinguir la Torre Picasso y Las Torres Quío.

Madrid se veía tan pequeño. Igual de pequeño como tú cuando estás dentro de la ciudad. Esa sensación de inmensidad a la que no te atreves a poner límites y a veces te intenta absorber…Esa misma sensación había desaparecido totalmente. Había sido sustituida por una paz interior infinitamente superior. Una sensación de libertad acrecentada todavía más por la velocidad y el aire puro. Las calles eran pistas y no había nadie, los pisos eran arboles y las personas eran animales. En ese momento pisé la ciudad.

-Mira la ciudad desde aquí. A veces no sales de ella en un mes y te quedas aplatanado sin saber lo que te pierdes- Dije

-Aquí no hay ninguna gana de volver, yo me podría comprar una casita y vivir aquí tranquilamente-Dijo Jorge

-jajajaj-

Nos terminamos los bocatas, no echamos un cigarrito y a la pista otra vez. Al principio daba mucha pereza pero en seguida le vas cogiendo el gustillo de nuevo. Empezamos la bajada, tremenda bajada. Esta si que estaba rica pero descendimos sin ninguna preocupación. Sin ningún temor a abrirnos la cabeza. Éramos más veloces que el viento, cuando botábamos vencíamos a la gravedad por un instante. Tardamos en bajar diez minutos lo que nos había costado subir dos horas. Jorge llegó primero…Se notaba quien había liado el Original Haze ahí arriba.

-Madre mía!!! – dijo, y le poseyó la locura durante dos segundos. –Casi me mato-

-Ha estado guapísimo pero la próxima vez tenemos que llevar casco, vas mucho más confiado-Le dije

Seguimos hasta el coche y a Jorge se le pinchó la rueda trasera…Menos mal que no había ocurrido durante la bajada. El espíritu santo nos había ayudado un poquito, aunque no le correspondiésemos. Al llegar al choche nos tiramos al césped y descansamos durante un rato.

-Emilio, macho, relájate!-

-Tú serás de los que se van luego a la cama directos después de cenar, no? –Le dije yo también.

Cuando volvió de su paseo fuimos en su todoterreno a ver si su vecino se había ido ya. No vimos moros en la costa, saltamos la valla de piedra y empezamos a desatornillar los pilotos intermitentes. De pronto, bajaron los caballos del ganadero acompañados de un par de cabras. Parecían confabulados para echar a los intrusos de la finca. Tras unos gritos se quedaron a cierta distancia curioseando que hacíamos con el Land Rover antiguo de su amo. Después, probamos con los faros…

-Esto de puta madre, que así tengo repuestos- decía Emilio entre risas.

Sin embargo los tornillos estaban demasiado oxidados y tras oír un par de ruidos y los ladridos de un perro decidimos abandonar.

Nos montamos en su todoterreno y tiramos para Madrid. En Guadarrama paramos a tomarnos la caña de la victoria.

-Menudo día en la sierra ehh. Ha sido la hostia.-

Nos bebimos un par de cañas entre risas y bajamos a Madrid. La ciudad se iba acercando cada vez más. La sensación de libertad iba disminuyendo y las tareas del día siguiente iban apareciendo. Levemente, pero así era. Nuestra velocidad espiritual era sustituida por la de una caja verde con ruedas y paulatinamente ibas sintiendo como se estrechaba tu mundo, el mundo.

-Esto hay que repetirlo chavales.-

En seguida me sumergí en mi pensamiento mientras una leve modorra se apoderaba de mí.

-Por qué tienen más valor las cosas materiales en nuestra sociedad que las espirituales? Por qué están todos apelotonados mirando al televisor? Para que servirá ese dichoso número?-pensé.

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Uno entre un millón

marzo 31, 2009

El acontecimiento que dio nombre a una generación, el hombre que conquistó el mundo, el filósofo que mostró el camino…Estas frases hace mucho que están olvidadas en nuestra realidad. Quizá no las frases o las palabras pero los hechos desde luego.

El Estado Social de Derecho ahoga a las personas creativamente, invoca a la más plana normalidad, término totalmente manipulado, inútil y malinterpretado. Triunfa la masa mientras la persona, en singular, desfallece poco a poco. Las libertades del individuo  se someten lentamente  ante las exigencias de la sociedad como un conjunto.

Los mensajes nos llegan a millares haciendo que quedarse plenamente con solo uno sea una hazaña casi homérica. ¿Como mantener la libertad de expresión y de pensamiento de otra manera? Gran pregunta sin gran respuesta. Se debe contribuir y yo el primero, a crear un sistema nuevo de convivencia basado en los valores que hacían honores al término de ser humano. La codicia y el poder  se hunden porque no deben cautivar  más a las personas. No  nos gusta consumir más que producir y no nos gusta comer papel, dinero.


La hora del planeta ¡Unámonos!

marzo 28, 2009

 

Muchos de vosotros habréis visto carteles alrededor de Madrid anunciando la hora del planeta. Esta iniciativa de WWF consiste en que de 19.30 a 20.30 GMT, hoy sábado 28 de Marzo, haya un apagón de todo aparato eléctrico o vehículo en protesta contra el cambio climático. En España, el apagón se producirá de 20.30 a 21.30. Durante una hora, 2.848 ciudades de 84 países quedarán a oscuras para hacer llegar un mensaje contundente a los dirigentes que acudirán a Copenhague en Diciembre para firmar un nuevo tratado global que sustituirá al de Kyoto.

Las pirámides de Giza, el Coliseo de Roma, el Partenón de Atenas, la Torre Eiffel de París o el Golden Gate de San Francisco prescindirán de la iluminación en señal de protesta. En España se apagarán las luces de la Cibeles en Madrid, el Guggenheim en Bilbao o la Alhambra en Granada.

En relación con el cambio climático, la contaminación y el comercio injusto saco a relucir un documental de tremenda calidad. La Historia de las cosas o THE STORY OF STUFF. Este documental de aproximadamente veinte minutos nos cuenta el proceso por el que pasan las cosas, los objetos que utilizamos a diario, desde que se extraen las materias primas hasta que son desechadas. A modo de dibujos animados, con un buen ritmo y algunos toques de humor, nos damos cuenta de que no necesitamos ni la mitad de cosas que tenemos. Seguramente antes de un año, van a un vertedero o a una incineradora para agrandar un poquito más el agujero de la capa de ozono. Realmente ilustrativo, la Historia de las cosas te llama a luchar por un mundo sostenible. Podéis pinchar en este enlace para ver el video o verlo en youtube en tres partes.

http://www.storyofstuff.com/

Fuentes:

http://www.elconfidencial.com/cache/2009/03/27/mundo_0_ciudades_apagaran_luces_sabado_contra_cambio_climatico.html

http://www.soitu.es/soitu/2009/03/26/medioambiente/1238071125_084090.html


Estados Unidos pretende probar robots cuadrúpedos en Afganistán

marzo 25, 2009

El Gobierno de Estados Unidos pretende desplegar robots cuadrúpedos para combatir a los terroristas en Afganistán. Los ‘BigDogs’ podrían reducir el número de bajas de soldados.

Estos singulares robots, constan de cuatro patas articuladas diseñadas para absorber impactos. También de un exoesqueleto de metal impulsado por un sistema hidráulico gracias a un motor de gasolina que emite un ruido similar al de un cortacésped. Una computadora muy sofisticada analiza la información que le llega mediante unos sensores de locomoción que se adaptan al entorno.

Este cuadrúpedo puede cargar con hasta 140 kilos de equipamiento y armas aunque en principio se le asignará una tarea de asistencia y de vigilancia. También puede tumbarse o desplazarse a unos seis kilómetros por hora. Si se topa con una pendiente también puede escalarla mientras tenga una inclinación menor a 35 grados. La corporación Boston Dynamics es la responsable de esta creación tan futurista. Como podemos observar en el video, el robot no pierde el equilibrio ni cuando es empujado ni sobre hielo.

 

Sin embargo, este robot no es el único autómata que Estados Unidos va a probar en Afganistán. Helicópteros sin piloto serán utilizados para apoyar a soldados o campamentos en lugares remotos o peligrosos. Podrá hacer llegar a éstos provisiones o munición.

El futuro ya ha llegado a las zonas de guerra. Soldados que no necesitan dormir, comer, descansar y que no pueden ser heridos. ¿Podrán evolucionar hasta llegar a pensar por sí mismos ?

Fuentes:

http://www.foxnews.com/story/0,2933,509684,00.html

http://www.soitu.es/soitu/2009/03/25/actualidad/1237946739_748185.html?id=81ee49c7d5f47fff3d08af751ece79e2&tm=1238016726


Going up the Country

marzo 24, 2009

Volvemos al 69. Tras divagar un poquito y leer al tan elocuente André  Breton, volvemos a Woodstock. Seguro que os preguntaréis si en mi casa solo tengo el DVD del festival(obra maestra dirigida por Michael Wadleigh y montada por Martin Scorsese que en 1970 ganó el premio Oscar en la categoría de documental). Pues es cierto, en mi casa no hay otros CDs y no me descargo música con programas como el Ares o el Limewire porque es ilegal…XD

A continuación un extracto de tan aclamado documental con la canción Going up the Country de CANNED HEAT. Grupo de blues-rock/boogie  formado por Bob Hite, voz; Alan Wilson, guitarra y armónica; Henry Vestine, guitarra; Larry Taylor, bajo; Adolfo de la Parra, batería.


Divagando

marzo 22, 2009

En estos días, como siempre inmerso en la rutina aplastante de la civilización, sociedad en la que ha desembocado ese río bravo y turbulento que es la especie humana, se calman las aguas y aparece la tranquilidad que da paso a la más sincera verdad. Es difícil, ya que dicha rutina es como un molino de viento cuyas aspas hay que detener con tu propia fuerza y tenacidad. La verdad es que el hombre ha sido esclavizado subjetivamente, es decir, sin que él se entere. Se ha demostrado en innumerables ocasiones que por la fuerza no se puede. Vivimos una mentira y solo al final de ella nos damos cuenta de lo que es verdad, siendo tarde para admitirlo, por orgullo humano. Cuando vemos una película donde dice que más vale morir joven pero por algo en lo que crees que envejecer y solo haber vivido para conservarte, se nos pone la piel de gallina. Al salir del cine, a la media hora se nos olvida.

Sin embargo, durante esa media hora, nos paramos a no pensar y solo disfrutamos con la sensación virtual de que no nos importaría morir por lo que creemos como en la película. Esta felicidad no es duradera porque es ficción y como he dicho, volvemos a nuestro maldito instinto de auto conservación.

He de decir que hay dichos que no se toman muy en cuenta, como el de “La fe, mueve montañas”. Y es que a la mayoría de gente ya no les queda ni fe ni ilusión porque no hicieron lo que quisieron cuando era su momento y al hacerse mayores la pared se les hizo muy alta como para escalarla. Por eso se quedaron en ese hoyo contentándose con barro y piedras cuando podían haber llegado a tocar el sol.

Esta situación, me vuelve a recordar a los problemas de la antigüedad. Se decía en Grecia que los dioses aun con su poder e inmortalidad (tecnología, dinero, poder…) envidiaban a los mortales porque vivían la vida de una forma muy intensa por la brevedad de la misma. Porque una situación determinada no se volvería a repetir. Se podría comparar a cuando pruebas algo por primera vez.

Hay muchas personas que lo único que quieren es utilizar a los demás para ganar dinero. Nos inundan con publicidad y más publicidad de cosas que ni siquiera necesitamos. Tienen el corazón tan congelado que ya ni lo sienten latir y cuando leen frases idealistas simplemente dicen: BAH!!! Y siguen con su camino de recolección de billetes para gastarlos en yates para sentir una brisa vacía de sentimientos. Precisamente son los sentimientos los que dan sentido a la vida, es lo que realmente vale la pena. Solo aparecen de esa forma tan fuerte cuando aceptamos que mañana podremos morir. A ese punto vuelvo. Hoy en día nos hemos acomodado tanto que eso resulta extraño e imposible. Como dijo Allan Watts: Cuanto más buscas la seguridad, más inseguro te sientes. Por tanto el instinto de supervivencia ha evolucionado a un instinto de auto conservación supremo (antidolor físico y psicológico) que disminuye nuestras sensaciones y nos sumimos en un estado de apatía solamente disturbado, que no despertado, por nuestro consumismo insaciable.

“Los sueños, inalcanzables, los deseos perjudiciales, señores y señoras, entren al hipermercado que allí, todo lo que necesitan está al alcance de la mano.”

Tenemos todo al alcance de la mano y no luchamos por nada, simplemente nos dejamos arrastrar por la codicia de unos pocos que son exactamente iguales que nosotros

¿Por qué se ha llegado a este punto? Porque siempre ponen la excusa de que nos mataríamos unos a los otros. Posiblemente pero yo he nacido en un punto donde no lo he podido comprobar. Nos controlan de una manera atroz( multas, alcohol, tabaco…) Joder y encima nos dejamos controlar y señalamos con el dedo a los que intentan evitarlo. Reducen la libertad del individuo en favor de la sociedad y llegará un momento en que esto explotará. Por que el ser humano no puede adaptarse a eso. La naturaleza del ser humano es volar hacia la libertad física y espiritual.


Manifiesto Surrealista; André Breton

marzo 19, 2009

Aquí presento una parte del manifiesto Surrealista que en 1924 escribió André Bretón. Supuso el comienzo del movimiento con dicho nombre y aunó bajo sus premisas un gran elenco de artistas en los que se encontraban Salvador Dalí, Max Ernst o Tristán Tzara entre otros. El extracto lo dice todo, su belleza no merece ser tildada con mis comentarios.

 

Tanta fe se tiene en la vida, en la vida en su aspecto más precario, en la vida real, naturalmente, que la fe acaba por desaparecer. El hombre, soñador sin remedio, al sentirse de día en día más descontento de su sino, examina con dolor los objetos que le han enseñado a utilizar, y que ha obtenido a través de su indiferencia o de su interés, casi siempre al través de su interés, ya que ha consentido someterse al trabajo o, por lo menos no se ha negado a aprovechar las oportunidades… ¡Lo que él llama oportunidades! Cuando llega a este momento, el hombre es profundamente modesto: sabe cómo son las mujeres que ha poseído, sabe cómo fueron las risibles aventuras que emprendió, la riqueza y la pobreza nada le importan, y en este aspecto el hombre vuelve a ser como un niño recién nacido; y en cuanto se refiere a la aprobación de su conciencia moral, reconozco que el hombre puede prescindir de ella sin grandes dificultades. Si le queda un poco de lucidez, no tiene más remedio que dirigir la vista hacia atrás, hacia su infancia que siempre le parecerá maravillosa, por mucho que los cuidados de sus educadores la hayan destrozado. En la infancia la ausencia de toda norma conocida ofrece al hombre la perspectiva de múltiples vidas vividas al mismo tiempo; el hombre hace suya esta ilusión; sólo le interesa la facilidad momentánea, extremada, que todas las cosas ofrecen.

Todas las mañanas los niños inician su camino sin inquietudes. Todo está al alcance de la mano, las peores circunstancias materiales parecen excelentes. Luzca el sol o esté negro el cielo, siempre seguiremos adelante, jamás dormiremos. Pero no se llega muy lejos a lo largo de este camino; y no se trata solamente de una cuestión de distancia. Las amenazas se acumulan, se cede, se renuncia a una parte del terreno que se debía conquistar.

Aquella imaginación que no reconocía límite alguno ya no puede ejercerse sino dentro de los límites fijados por las leyes de un utilitarismo convencional; la imaginación no puede cumplir mucho tiempo esta función subordinada, y cuando alcanza aproximadamente la edad de veinte años prefiere, por lo general, abandonar al hombre a su destino de tinieblas.

Pero si más tarde el hombre, fuese por lo que fuere, intenta enmendarse al sentir que poco a poco van desapareciendo todas las razones para vivir, al ver que se ha convertido en un ser incapaz de estar a la altura de una situación excepcional, cual la del amor, difícilmente logrará su propósito.
Y ello es así por cuanto el hombre se ha entregado, en cuerpo y alma al imperio de unas necesidades prácticas que no toleran el olvido. Todos los actos del hombre carecerán de altura, todas sus ideas, de profundidad. De todo cuanto le ocurra o cuanto pueda llegar a ocurrirle, el hombre solamente verá aquel aspecto del conocimiento que lo liga a una multitud de acontecimientos parecidos, acontecimientos en los que no ha tomado parte, acontecimientos que se ha perdido. Más aún, el hombre juzgará cuanto le ocurra o pueda ocurrirle poniéndolo en relación con uno de aquellos acontecimientos últimos, cuyas consecuencias sean más tranquilizadoras que las de los demás. Bajo ningún pretexto sabrá percibir su salvación.

Amada imaginación, lo que más amo en ti es que jamás perdonas.